El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha defendido el acuerdo alcanzado por Ford para su planta de Almussafes (Valencia) y ha asegurado que se ha garantizado el futuro de una industria clave para la economía de la Comunitat Valenciana, pese a las críticas lanzadas desde Estados Unidos.
Pérez Llorca ha afirmado sentirse ‘orgullosísimo’ de haber podido ‘garantizar el futuro de una industria tan importante y tan emblemática en la Comunitat Valenciana como Ford’. El jefe del Consell ha recalcado que no está preocupado por las reticencias expresadas desde el Gobierno estadounidense tras conocerse la alianza de la compañía.
Las palabras del president llegan después de que el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean P. Duffy, haya criticado la alianza estratégica que Ford alcanzó el pasado mes de julio con la automovilística china Geely para la explotación conjunta de la fábrica de Almussafes. Ese pacto se ha planteado como la vía para asegurar carga de trabajo y mantener la actividad industrial y el empleo en la planta valenciana a medio y largo plazo.
Apoyo institucional al acuerdo
En declaraciones a los periodistas tras asistir a la presentación del proyecto de ampliación del Hospital Universitario de Torrevieja (Alicante), Pérez Llorca ha subrayado que el acuerdo con Ford y Geely ha sido posible porque ‘se han involucrado las administraciones’. Según ha explicado, distintas instituciones han colaborado para que la operación avanzase y se concretase, con el objetivo de dar estabilidad a la factoría.
El president ha detallado que la Generalitat ‘ha asumido un plan de formación y unos gastos importantes para garantizar que ese proyecto viese la luz’. Ha insistido en que esas medidas se han orientado a facilitar la adaptación de la plantilla y de la industria auxiliar a las nuevas necesidades productivas de la planta.
Pérez Llorca ha reivindicado que, gracias a este acuerdo y al esfuerzo institucional, la Comunitat Valenciana ‘ha vuelto a ser esa tierra de oportunidades, esa tierra que retiene el talento y esa tierra donde los inversores de todo el mundo quieren volver a invertir’. Con esta frase ha querido subrayar el efecto tractor de Ford sobre nuevas inversiones industriales y tecnológicas en el territorio.
Impacto en el empleo y tejido industrial valenciano
El jefe del Consell ha puesto el foco en las consecuencias laborales y sociales del pacto. ‘Me siento muy orgulloso de haber aportado nuestro granito de arena por parte de las administraciones a garantizar el futuro de muchísimas familias, el trabajo de muchísimos trabajadores y la continuidad de muchísimas industrias y empresas que también dependen de una planta como Ford’, ha defendido.
Ha añadido que el objetivo es que la factoría de Almussafes ‘vaya a volver a estar al 100 % de su producción, como estuvo al principio cuando se constituyó la industria’. Con esta previsión, el president ha sugerido que la alianza con Geely permitirá recuperar progresivamente niveles máximos de actividad, lo que repercutirá en la creación y mantenimiento de empleo directo e indirecto.
El peso de Ford Almussafes en el tejido productivo valenciano ha sido uno de los principales argumentos del Consell para implicarse en la negociación. La planta sostiene miles de puestos de trabajo directos y condiciona la viabilidad de muchas empresas auxiliares y servicios vinculados al sector de la automoción en la provincia de Valencia y en el conjunto de la Comunitat.
Desde la Conselleria de Industria han indicado que, tras las declaraciones del Gobierno de Estados Unidos, nada ha cambiado respecto a la alianza de Ford con Geely. Han remarcado que, para el Consell, se trata de un proyecto estratégico y que siguen trabajando en él junto a la empresa.
Las mismas fuentes han señalado que la Generalitat mantiene conversaciones con Ford para acompañar las nuevas inversiones necesarias en la planta de Almussafes. El objetivo es que la fábrica disponga de los recursos y de la formación adecuados para afrontar los próximos cambios tecnológicos y productivos sin poner en riesgo el empleo ni la actividad industrial.




