La mesa sectorial de negociación convocada este lunes por la Conselleria de Educación no se ha podido constituir por falta de cuórum, después de que STEPV, UGT y CCOO no hayan acudido a la cita. La reunión, prevista a las 9.00 horas, debía abordar cuestiones relacionadas con Inclusión educativa dentro del calendario negociador planteado por el departamento que dirige Carmen Ortí.
Finalmente, la Conselleria ha transformado la convocatoria en una reunión de trabajo con los dos sindicatos que sí se han conectado de forma telemática, ANPE y CSIF, con el objetivo de avanzar en esa materia. El cambio llega en plena cuarta semana de huelga indefinida del profesorado valenciano de la educación pública no universitaria.
La ruptura del domingo marca la nueva jornada
La consellera de Educación dio este domingo por cerrada la mesa extraordinaria de negociación una hora y cuarto después de su inicio. El encuentro se había convocado a las 18.00 horas y terminó sin acuerdo entre la Conselleria y los sindicatos mayoritarios.
Tras esa reunión, Educación emplazó a los cinco sindicatos representados en la mesa a retomar las conversaciones este lunes mediante encuentros con las direcciones generales. Sin embargo, la primera convocatoria no se ha podido celebrar como mesa sectorial por la ausencia de tres organizaciones sindicales.
ANPE y CSIF aceptaron el calendario de negociaciones propuesto por la Conselleria para esta semana. En cambio, STEPV, CCOO y UGT advirtieron de que no abandonarían el edificio hasta que Educación presentara «un documento base decente» que incluyera también una nueva propuesta salarial.
Ortí respondió entonces que las decisiones de su departamento no se toman «bajo presión ni ocupación del espacio» y defendió que la oferta de incremento retributivo planteada por la Conselleria es «un buenísimo acuerdo».
Cargas policiales y salida de los sindicalistas
La tensión también se trasladó al exterior de la Conselleria, donde se concentraban decenas de docentes. Durante la protesta se produjeron varias cargas policiales. Una de ellas dejó a una mujer herida tras ser golpeada de forma violenta por la espalda por un agente antidisturbios, una actuación cuyo vídeo ha circulado por redes sociales.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, calificó los hechos de «inaceptables» y anunció la apertura de una investigación para «depurar responsabilidades».
Los seis sindicalistas de STEPV, CCOO y UGT que permanecían dentro de la Conselleria salieron pasadas las doce de la noche y anunciaron la apertura de «un periodo de reflexión». Por su parte, CSIF ha publicado en sus redes sociales que sus representantes abandonaron el edificio cerca de las dos de la madrugada escoltados por la Policía Nacional con dos furgones.
Nuevas protestas durante la decimosexta jornada de huelga
La huelga del profesorado llega este lunes a su decimosexta jornada, con las posiciones todavía enfrentadas entre los sindicatos mayoritarios y la Conselleria. Fuentes sindicales han indicado que hay previstas asambleas y protestas a nivel comarcal y local.
Entre las movilizaciones figura una caravana de coches que circula a baja velocidad, a unos 60 kilómetros por hora, desde la CV-31 hasta la CV-30. Además, a las 15.00 horas se ha convocado un «Funeral por la escuela pública» en la Escuela Oficial de Idiomas València-Saïdia, donde se guardará un minuto de silencio por «la violencia sufrida ayer en la Conselleria de Educación» por parte de agentes antidisturbios.
El conflicto coincide esta semana con la celebración de las Pruebas de Acceso a la Universidad, previstas los días 2, 3 y 4 de junio. En la fase obligatoria están matriculados 25.666 estudiantes.
El president advierte de que las PAU son una “línea roja”
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha advertido de que el desarrollo normal de las pruebas de acceso a la universidad (PAU), previstas entre el 2 y el 4 de junio, es una línea roja que el Consell no está dispuesto a traspasar en el marco de la negociación con los sindicatos de la Educación pública.
En unas declaraciones a los periodistas tras una visita a la Ciudad de la Luz de Alicante, Pérez Llorca ha explicado que está convencido de que las pruebas de acceso a la universidad se desarrollarán con absoluta normalidad. Ha subrayado que los tribunales encargados de examinar al alumnado se han constituido sin incidencias, al amparo de los servicios mínimos fijados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), lo que permite garantizar la celebración de los exámenes pese al conflicto laboral.
El jefe del Consell valenciano ha insistido en que sería una línea roja utilizar a los jóvenes que se juegan su futuro académico y su acceso a la universidad como herramienta de presión en la negociación. Según ha remarcado, si se llegara a esa situación el Gobierno valenciano no aceptaría ningún tipo de negociación, dejando claro que la prioridad del Ejecutivo autonómico es que el alumnado pueda examinarse con tranquilidad y sin incertidumbre.
Valoración del trabajo docente y diálogo con los sindicatos
Pérez Llorca ha puesto en valor el trabajo diario del profesorado de la Comunitat Valenciana, al que ha reconocido su esfuerzo en las aulas y su papel en la preparación del alumnado que afronta ahora las PAU. Al mismo tiempo, ha recordado que en las negociaciones desarrolladas en las últimas semanas con los sindicatos educativos se ha avanzado en todos los puntos planteados por las organizaciones, lo que a su juicio demuestra la voluntad de diálogo del Consell.
En el entorno de la visita a la Ciudad de la Luz, alrededor de un centenar de profesores de la Educación pública se han concentrado a las puertas del recinto. Con pitos y pancartas, han defendido el sistema público de enseñanza y han protestado contra los recortes, en un contexto de movilización que sirve de telón de fondo a la convocatoria de las PAU y a las conversaciones entre la Administración y los representantes del profesorado.
La coincidencia entre las fechas de los exámenes y las protestas del personal docente ha obligado al Gobierno valenciano a fijar límites claros en la negociación. La línea roja marcada por Pérez Llorca busca asegurar que el derecho del alumnado a examinarse no se vea afectado por el conflicto laboral, al tiempo que se mantiene abierto el diálogo para dar respuesta a las reivindicaciones del profesorado dentro del marco establecido por los servicios mínimos y las resoluciones judiciales.


