Un joven de 20 años ha sido detenido en Paterna acusado de encadenar diez robos con violencia en varias localidades de Valencia y en Cartagena (Murcia), dirigidos sobre todo contra menores y personas mayores, y el juez ha ordenado su ingreso en prisión provisional.
Según ha informado la Policía Nacional, al arrestado se le atribuyen también dos robos con fuerza, tres hurtos, un delito contra la seguridad vial y tres delitos de resistencia a agentes de la autoridad.
Los agentes de la Brigada Local de Policía Judicial de Paterna han iniciado la investigación tras detectar desde el mes de junio una serie de robos violentos en las localidades valencianas de Paterna, Godella, Burjassot y San Antonio de Benagéber, además de en Cartagena.
Víctimas vulnerables y amenazas
Las víctimas han sido, en todos los casos, personas vulnerables. Principalmente menores de edad y personas de avanzada edad. Según la Policía, el autor no ha dudado en emplear la violencia para conseguir sus objetivos.
Los investigadores han determinado que el sospechoso abordaba a sus víctimas con una excusa, normalmente para preguntarles algo o pedirles dinero. A partir de ahí, se apoderaba de sus pertenencias mediante tirones bruscos o mediante intimidación.
En varios robos ha arrancado de un fuerte tirón cadenas o collares de oro que las víctimas llevaban al cuello. En algunos casos, estos tirones han llegado a causarles lesiones.
En otras ocasiones, el joven se hacía con teléfonos móviles o patinetes eléctricos. Para ello, recurría a amenazas directas.
En un caso concreto, el sospechoso ha abordado a un menor de edad y lo ha intimidado con amenazas para que le entregara su teléfono móvil. En otro suceso, se ha acercado a un hombre sentado en un banco con la excusa de pedirle un euro y, acto seguido, le ha exigido que le diera todo lo que tenía bajo amenaza de muerte.
Identificado como delincuente habitual
Tras recopilar las denuncias y testimonios, los agentes han conseguido identificar plenamente al sospechoso. Se trata, según la Policía, de un delincuente habitual que ya tenía en vigor dos reclamaciones judiciales.
Con estos datos, la Policía Nacional ha establecido un dispositivo específico para localizarlo y detenerlo. La operación se ha centrado en el barrio de La Coma, en Paterna, donde el joven residía y se movía con frecuencia.
La labor de búsqueda ha resultado complicada. Los investigadores señalan que el sospechoso contaba con una amplia cobertura informal por parte de vecinos y conocidos, que le facilitaban esconderse y huir cuando detectaban presencia policial.
Finalmente, los agentes han conseguido interceptarlo tras una persecución por las calles del barrio de La Coma. En ese momento lo han detenido como presunto autor de diez delitos de robo con violencia e intimidación.
Además de estos hechos, se le imputan dos robos con fuerza, tres delitos leves de hurto, un delito contra la seguridad vial y tres delitos de resistencia a agentes de la autoridad.
Intento de boicotear el traslado a comisaría
Durante el arresto, un numeroso grupo de personas ha intentado impedir que los agentes trasladaran al detenido a dependencias policiales. La tensión ha obligado a solicitar refuerzos.
Hasta el lugar han acudido varias patrullas de las comisarías de Paterna y Burjassot para evitar que la situación se agravara y garantizar la seguridad del dispositivo.
Tras su detención, el joven, que cuenta con antecedentes policiales, ha pasado a disposición judicial. El juzgado ha decretado su ingreso en prisión provisional mientras continúa la instrucción del caso.
En el marco de esta investigación, los agentes han logrado recuperar dos patinetes eléctricos sustraídos, que serán devueltos a sus legítimos propietarios una vez completados los trámites policiales y judiciales.







