La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha acusado a la alcaldesa de València, María José Catalá, de haber convertido la ciudad en ‘atascolandia’ y le ha reclamado que se centre en mejorar el transporte urbano y la movilidad local, en lugar de responsabilizar al Ministerio de Transportes de todos los problemas.
Bernabé ha respondido así a las declaraciones de Catalá, que este lunes ha instado al Ministerio de Transportes a ‘ponerse las pilas’ con el servicio de Cercanías en València. La alcaldesa ha calificado el servicio como ‘lamentable’ y ha denunciado ‘retrasos y cancelaciones continuas y permanentes‘ en los trenes que conectan la ciudad con su área metropolitana.
Día sin coches y críticas cruzadas
Según ha explicado Bernabé, esas críticas de Catalá al Estado han llegado precisamente coincidiendo con el Día de la Movilidad. La delegada ha recordado que la alcaldesa es ‘la máxima responsable del transporte urbano dentro de la ciudad’ y ha considerado contradictorio que señale solo al Ministerio.
‘El día de la movilidad, quien tiene la responsabilidad de la movilidad de la ciudad, que es la máxima responsable del transporte urbano dentro de la ciudad, le echa la culpa al Ministerio’, ha ironizado la delegada del Gobierno, que también es candidata socialista a la Alcaldía de València.
Para Bernabé, el Ayuntamiento ha desaprovechado una jornada simbólica en la que se suelen presentar medidas para fomentar una movilidad más sostenible. Ha lamentado que la alcaldesa no haya lanzado ‘ni una propuesta‘ para mejorar la Empresa Municipal de Transportes (EMT) o para reforzar el transporte público dentro del término municipal.
En este sentido, la delegada ha señalado que el consistorio podría haber aprovechado la fecha para anunciar nuevos refuerzos de líneas, mejores conexiones entre barrios o incentivos para dejar el coche privado. Sin embargo, ha subrayado que el mensaje de Catalá se ha centrado en reproches al Gobierno central.
Transporte urbano colapsado y quejas por las frecuencias
Bernabé ha cargado además contra la gestión municipal del transporte urbano en València. Ha denunciado que el sistema de autobuses se encuentra ‘absolutamente colapsado‘, con vehículos llenos y esperas largas en muchas líneas.
Según ha indicado, hay ‘frecuencias de paso que exceden incluso a veces de los 17 minutos’, algo que, a su juicio, dificulta que muchos vecinos opten por el transporte público para desplazarse. Ha defendido que unas buenas frecuencias y más capacidad en hora punta son claves para reducir el uso del coche privado en la ciudad.
La delegada ha insistido en que la alcaldesa debería ‘preocuparse de gestionar lo que a ella le corresponde’ antes de culpar ‘de todo al Ministerio’. Ha planteado que mejorar la EMT y el resto de transporte urbano es una competencia directa del Ayuntamiento de València y ha subrayado que las decisiones locales influyen de forma inmediata en el día a día de los usuarios.
Recuperar la gratuidad del bus para jóvenes
Bernabé ha criticado también que el actual gobierno municipal no haya mantenido la gratuidad del transporte urbano para los jóvenes. Ha recordado que esa medida permitía que muchos menores y jóvenes utilizaran el bus sin coste, lo que favorecía, según ha apuntado, un cambio de hábitos hacia una movilidad más sostenible.
La delegada ha afirmado que ella recuperará esa gratuidad ‘cuando sea alcaldesa‘. Con esta promesa ha querido remarcar que, en su opinión, sí hay margen para impulsar medidas locales que mejoren de forma directa el servicio de transporte urbano, sin depender de las competencias estatales.
València, convertida en ‘atascolandia’
En su balance de la situación actual, Bernabé ha asegurado que València ‘se ha convertido en atascolandia‘. Ha descrito la ciudad como ‘la más colapsada’ que ha visto nunca, con constantes retenciones y problemas de circulación.
A su juicio, este colapso se debe a que desde el Gobierno local se ha hecho ‘un llamamiento masivo al coche‘. Ha señalado que ese enfoque ha tenido como consecuencia más tráfico, más atascos y un transporte público que no resulta suficientemente atractivo para muchos ciudadanos.
La delegada ha defendido que una buena política de movilidad debe combinar un transporte público urbano fuerte, con frecuencias competitivas, y medidas que desincentiven el uso abusivo del vehículo privado. Ha insistido en que, mientras el Ayuntamiento no refuerce estos aspectos, será difícil revertir la imagen de València como ciudad atascada que, según ella, se ha consolidado en los últimos meses.




