Fallece Echo, la delfina rescatada de Canadá que vivía en el Oceanogràfic de València

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La delfina Echo, rescatada en agosto del parque Marineland de Canadá, ha muerto en el Oceanogràfic de València tras un rápido empeoramiento de su estado de salud. Su fallecimiento se produce pocos días después de la muerte de la beluga Jelly Bean, también procedente del mismo operativo de rescate.

La delfina Echo, rescatada en agosto del parque Marineland de Canadá y trasladada al Oceanogràfic de València, ha muerto tras sufrir un rápido empeoramiento de su estado de salud, según ha informado el acuario de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Echo era una de las cuatro delfinas que habían llegado desde Canadá este verano, dentro de un operativo de rescate tras el cierre del parque Marineland. Su fallecimiento se suma al de la beluga Jelly Bean, que también formó parte de ese traslado y ha muerto la semana pasada.

Fuentes del Oceanogràfic han explicado que Echo era una hembra de delfín que llegó a València con graves problemas de visión. Además, presentaba otros antecedentes clínicos que ya requerían desde el principio una atención muy específica y un seguimiento individualizado por parte del equipo veterinario.

En las últimas horas antes de su muerte, los cuidadores han detectado que Echo empezaba a tener dificultades para tragar. También presentaba problemas respiratorios, lo que ha obligado a su traslado inmediato a la piscina médica del complejo.

A partir de ese momento, su estado se ha deteriorado con rapidez durante la jornada del miércoles. Pese a la atención continuada de los cuidadores y al trabajo del equipo de veterinarios del Oceanogràfic, la delfina ha muerto durante la pasada noche.

Investigación de las causas de la muerte

Tras el fallecimiento, el equipo técnico del Oceanogràfic va a realizar una necropsia al animal. Esta prueba se hará junto con veterinarios especialistas en patología de la Universidad CEU Cardenal Herrera, con el objetivo de tratar de determinar con precisión las causas de la muerte de Echo.

Los responsables del acuario han subrayado que este tipo de análisis resulta fundamental. Por un lado, permite aclarar qué factores han podido influir en el desenlace. Por otro, ayuda a ajustar los protocolos de cuidado de los animales con necesidades clínicas complejas que viven en el centro.

Mientras tanto, los otros cuatro animales rescatados de Canadá continúan en el Oceanogràfic. Según las mismas fuentes, todos ellos evolucionan de forma favorable y siguen bajo un estrecho seguimiento de los profesionales.

Impacto en el equipo del Oceanogràfic

Desde el acuario valenciano han reconocido el impacto emocional que ha tenido esta muerte entre el personal que la atendía. ‘La pérdida de Echo supone un momento especialmente difícil para el equipo del Oceanogràfic, que desde su llegada se había volcado en su atención y cuidado debido a sus necesidades particulares’, han señalado.

El centro ha insistido en que el equipo de cuidadores y veterinarios ha mantenido una vigilancia constante sobre Echo desde su llegada. Sus problemas previos de salud han obligado a diseñar cuidados adaptados y a destinar recursos específicos para intentar mejorar su bienestar. La necropsia y los análisis posteriores deberán aclarar ahora qué papel han jugado estos antecedentes clínicos en el desenlace final.