Cinco columnas de tractores han previsto entrar este miércoles en Madrid para una gran protesta del sector agrario que terminará ante el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La movilización, convocada por Asaja, COAG y Unión de Uniones bajo el lema ‘Por un campo con futuro: ¡soluciones ya!’, busca visibilizar el malestar por el aumento de costes y la presión burocrática.
Según los itinerarios autorizados de entrada a la capital por carreteras convencionales, las dos primeras columnas de tractores saldrán a las 6.30 horas de El Espinar, en Segovia, y de Buitrago de Lozoya, en la Comunidad de Madrid. Estas rutas han sido diseñadas para llegar coordinadas a la capital, pese a los previsibles problemas de tráfico.
A las 6.45 horas partirá otra columna desde Guadalajara. Más tarde, a las 7.15 horas, saldrá la columna de Torrejón de la Calzada, en Madrid, y a las 7.30 horas lo hará la de Arganda del Rey, también en la región madrileña. Con este calendario escalonado, las organizaciones han buscado concentrar el grueso de la protesta a media mañana en el centro de la ciudad.
Ya en Madrid, la marcha avanzará desde la Plaza de Colón sobre las 11.00 horas. El recorrido oficial incluye el Paseo de Recoletos, el Paseo del Prado y la glorieta del Emperador Carlos V. Desde allí, la movilización continuará hasta la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde se concentrará el tramo final de la protesta y se leerán los principales mensajes del sector.
La previsión de las organizaciones agrarias es que la manifestación concluya a las 17.00 horas. Durante toda la jornada, los tractores y los participantes recorrerán el centro de la capital, lo que podría afectar de forma notable al tráfico y a la movilidad en estas zonas.
Reivindicaciones del campo español
Entre las principales reivindicaciones, las organizaciones han subrayado la necesidad de un plan de choque frente al aumento de los costes de producción. Reclaman en concreto un gasóleo profesional agrícola con una fiscalidad ‘reducida y estable’, que permita a las explotaciones planificar sus gastos sin la incertidumbre actual sobre los precios de la energía.
Los convocantes también exigen una nueva Política Agraria Común (PAC) con fondos suficientes para garantizar la viabilidad económica de las explotaciones. Consideran necesario que las ayudas se adecuen a la realidad del campo y que lleguen a todos los agricultores que cumplen los requisitos.
Además, reclaman precios justos para sus productos, garantizados por una ley de la cadena ‘eficaz’. Con ello, las organizaciones buscan que los agricultores no vendan por debajo de los costes de producción y que la distribución asuma un reparto más equilibrado del margen de beneficio.
Otra de las demandas clave es la reciprocidad en las normas frente a lo que describen como ‘competencia desleal de los acuerdos comerciales con otros países’. Piden que las importaciones cumplan las mismas exigencias que se aplican a las explotaciones europeas, especialmente en materia sanitaria, medioambiental y laboral.
Por último, las organizaciones agrarias insisten en la necesidad de reducir la burocracia que soporta el sector. Señalan que la carga administrativa ha aumentado en los últimos años y que resta tiempo y recursos a los agricultores, que reclaman procedimientos más sencillos para poder centrarse en la producción.

