La Comunitat Valenciana se mantiene entre las regiones con menos sanidad privatizada pese al aumento del seguro privado

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La Comunitat Valenciana figura entre las autonomías con menor grado de privatización sanitaria, aunque el gasto en seguros privados por habitante casi se ha duplicado desde 2014.

La Comunitat Valenciana se ha situado de nuevo entre las autonomías con menor grado de privatización de la sanidad, con un índice 19 frente al 21,8 de la media estatal, aunque el gasto de la ciudadanía en seguros privados se ha disparado hasta los 210 euros por persona en 2026, casi un 78 % más que en 2014.

Según el ’12 informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) sobre la privatización sanitaria en las comunidades autónomas’, la Comunitat Valenciana comparte ese nivel 19 con Cantabria y Castilla-La Mancha. Solo presenta menos privatización Castilla y León (18,5); Extremadura (17,5); Murcia (15) y La Rioja (14,5).

El informe detalla que cada valenciano ha destinado 210 euros a contratar seguros privados en 2026. En 2014 la cifra era de 118 euros de media. Esto supone un incremento cercano al 78 %, en línea con la tendencia general al alza del aseguramiento privado en España.

Asturias, Extremadura y Castilla-La Mancha, donde más crece la privatización

El estudio de FADSP calcula un grado de privatización general del sistema sanitario del 21,8. Varias comunidades superan claramente ese nivel. Madrid encabeza el ranking por duodécimo año consecutivo, con un índice 34. Le siguen Baleares y Cataluña, ambas con 28; Canarias, con 26; País Vasco, con 24; Asturias, con 23,5, y Aragón y Galicia, que registran 22.

En el grupo con menor nivel de privatización se encuentran Andalucía y Navarra, con 20,5; Cantabria, Castilla-La Mancha y Comunitat Valenciana, con 19; Castilla y León, con 18,5; Extremadura, con 17,5; Murcia, con 15, y La Rioja, con 14,5. Estas cifras sitúan a la Comunitat Valenciana en la mitad baja de la tabla, pero por encima de territorios como Extremadura, Murcia o La Rioja.

El informe subraya, además, las comunidades donde la privatización ha crecido con más intensidad desde 2014. Asturias encabeza este aumento, con un incremento del 95,8 % en su índice. Le siguen Extremadura, con un 94,4 %, y Castilla-La Mancha, con un 90 %. Estos datos muestran territorios donde, aunque la privatización puede ser relativamente baja, su evolución ha sido muy rápida.

Por el contrario, el documento señala que Andalucía ha reducido su grado de privatización respecto al año anterior. FADSP vincula este descenso a cambios en las asignaciones presupuestarias, lo que sugiere una modificación en la forma de financiar servicios y conciertos con el sector privado.

Criterios para medir la privatización de la sanidad

Para elaborar el índice, la FADSP analiza varios indicadores que reflejan la presencia del sector privado en la sanidad financiada con fondos públicos. Entre ellos figura la transferencia de dinero público a empresas privadas por la compra de servicios, es decir, el llamado ‘outsourcing’.

También se tienen en cuenta las concesiones administrativas de gestión de instituciones públicas, como el modelo del hospital de Torrejón, donde empresas privadas gestionan centros de titularidad pública. El informe suma además el dinero transferido desde el Estado a las aseguradoras privadas por la atención de los funcionarios de MUFACE, MUJEJU e ISFAS.

Por último, se considera la compra directa de servicios sanitarios privados a través del aseguramiento privado y del gasto de bolsillo de las familias. Con este conjunto de variables se obtiene un índice global de privatización que permite comparar la situación entre comunidades y su evolución en el tiempo.

Valoraciones de FADSP sobre la situación

El portavoz de FADSP, Sergio Fernández, ha advertido de que, aunque hay diferencias entre territorios, ninguna comunidad presenta una situación plenamente satisfactoria. En sus palabras, ‘hay comunidades que salen mejor y peor, eso no significa que la situación sea buena en ninguna de ellas’.

Fernández ha subrayado que ‘la privatización está presente en todas. Lo único que cambia es su intensidad y las fórmulas que utiliza cada comunidad’. Con estas declaraciones, la organización ha querido insistir en que el fenómeno afecta al conjunto del sistema sanitario, con mayor o menor peso según la región.

Por su parte, José Manuel Aranda, presidente de la Asociación de Sanidad Pública de Baleares, ha atribuido el aumento de la privatización al papel de determinados partidos. Según ha denunciado, detrás de este incremento están ‘el Partido Popular y Vox, PNV, Junts, Coalición Canaria, que están estimulando la colaboración público-privada a través de conciertos, concesiones administrativas’.

Aranda ha recordado, pese a todo, que ‘la sanidad pública española, según la OMS, sigue estando entre las 10 mejores del mundo’. Al mismo tiempo, ha advertido de que ‘seguimos teniendo la joya, lo que hay que procurar es que esto no siga adelante’ porque, en sus palabras, ‘privatizar mata’.

El informe cita diversos estudios que relacionan mayor privatización con peores resultados de salud. Entre ellos menciona uno reciente sobre el sistema de salud británico, que ha señalado que la externalización al sector privado coincidió con un aumento significativo de las tasas de mortalidad evitable entre 2013 y 2020.

Más gasto en seguros privados y de bolsillo

El documento de FADSP también analiza el esfuerzo económico de la ciudadanía para contratar seguros privados. El gasto medio por persona en España ha pasado de 115,94 euros en 2014 a más de 210 en 2026, lo que supone un aumento del 81 %.

Fernández ha explicado que ‘detrás de esos porcentajes existe una realidad que conocemos bien, y es que cada vez hay más gente que acaba pagando para conseguir una atención que no encuentra a tiempo en el sistema sanitario público’. Así ha vinculado el crecimiento del seguro privado con los problemas de acceso y demora en la red pública.

El incremento del gasto en pólizas privadas se ha producido en todas las comunidades autónomas, aunque con intensidades diferentes. Las subidas más acusadas se han detectado en Asturias, con un 147,4 %; en Navarra, con un 146,9 %, y en Andalucía, con un 115,5 %. Estas cifras reflejan territorios donde más personas han optado por contratar coberturas adicionales.

Si se analiza la cantidad neta desembolsada, madrileños, catalanes y baleares encabezan el gasto en seguros privados. Los residentes en Madrid destinan 381 euros de media; los de Cataluña, 312 euros, y los de Baleares, 304 euros. En el extremo contrario, los navarros apenas han desembolsado 121 euros, los murcianos 132 y los cántabros 139.

El informe también incorpora el análisis de los denominados gastos de bolsillo, es decir, los que los hogares asumen para servicios no cubiertos por la sanidad pública, como la odontología, prótesis o determinadas terapias.

Los castellanomanchegos han asumido los gastos de bolsillo más altos de toda España, con 638,3 euros por persona. Les siguen los asturianos, con 625,3 euros, y los aragoneses, con 623,6. Estas cifras muestran que, más allá de los seguros, muchas familias complementan la cobertura pública con pagos directos.

En cuanto a la evolución, donde más han crecido estos gastos ha sido también en Castilla-La Mancha, donde casi se han duplicado, con un aumento del 96,3 %. Tras esta comunidad aparecen Baleares, con una subida del 75,3 %, y Canarias, con un 73,5 %. Esto refuerza la idea de que la presión del gasto sanitario sobre los hogares ha aumentado en buena parte del territorio.