El sector cerámico, clave en la economía de Castellón y de la Comunitat Valenciana, ha advertido de que afronta unos meses muy complejos por el encarecimiento del gas y la inestabilidad internacional, y ha reclamado medidas urgentes para aliviar los costes energéticos que soportan las fábricas.
El director técnico del Congreso Internacional de Innovación Cerámica IGNITE, Pedro Hernández, ha señalado que los elevados precios del gas y la situación en Oriente Medio han situado a los fabricantes europeos ante un escenario especialmente delicado. Según ha indicado, los próximos meses serán críticos para la continuidad y competitividad de muchas plantas.
Hernández ha advertido de que los fabricantes europeos encaran una etapa inmediata complicada por la energía. A su juicio, el comportamiento del mercado gasista y la tensión geopolítica condicionan tanto los costes como la planificación de la producción.
‘A mí me preocupa mucho la situación a corto plazo’, ha explicado. ‘Yo creo que el último trimestre de este año, el primer trimestre del año que viene va a ser muy, muy difícil porque realmente la situación mundial es muy compleja, los precios del gas están muy altos y van a seguir así’, ha afirmado.
Presión por energía, emisiones y normas europeas
El director técnico de IGNITE ha apuntado además que el sector afronta de forma simultánea el encarecimiento de la energía y el coste creciente de las emisiones de CO₂. Todo ello sucede en un contexto europeo que, según ha descrito, está marcado por una gran fragmentación regulatoria entre los 27 Estados miembros.
‘Somos 27 países y hay mucha fragmentación’, ha señalado Hernández. Ha defendido que cualquier decisión sobre el futuro de la industria debe tener en cuenta la capacidad real de las empresas europeas para competir frente a otros países productores.
En este sentido, ha advertido de que unas reglas ‘demasiado duras’ en materia ambiental o energética podrían acabar favoreciendo la deslocalización de parte de la producción cerámica hacia otros territorios con menores exigencias. Esto, ha apuntado, pondría en riesgo empleo e inversión en regiones fuertemente dependientes de este sector, como Castellón.
Estas cuestiones han centrado también la primera ponencia del congreso, a cargo de Marco Simoni. Hernández ha explicado que este experto conoce en profundidad la problemática europea y los retos regulatorios y de competitividad a los que se enfrenta la industria cerámica.
Exigencia de rebajas en la factura del gas
La preocupación por los costes energéticos ha protagonizado también la inauguración de IGNITE. El secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Carrasco, ha reclamado al Gobierno de España que el nuevo decreto anticrisis que prepara para responder a los efectos de la guerra en Oriente Medio incluya medidas específicas para reducir la factura energética de la industria cerámica.
Carrasco ha defendido que las bonificaciones energéticas se extiendan a los peajes de transporte y distribución de la factura del gas. Ha solicitado su eliminación temporal para aliviar de forma directa los costes de producción de las empresas azulejeras.
El secretario autonómico ha criticado además que el sector azulejero quedara fuera del paquete de medidas aprobado en marzo para las industrias electrointensivas. Ha considerado que esta exclusión ha dejado en desventaja a una actividad que también sufre el impacto del encarecimiento de la energía.
Carrasco ha recordado que la cerámica es una industria gasointensiva y estratégica para la Comunitat Valenciana, con una fuerte vocación exportadora. Ha reclamado que pueda competir ‘en igualdad de condiciones con el resto de la industria europea’, especialmente frente a países donde los costes energéticos o las exigencias regulatorias son menores.
Defensa del sector azulejero en la UE
El responsable autonómico ha pedido igualmente al Ejecutivo central que defienda ante las instituciones europeas los intereses de la industria azulejera española. Esta petición llega ante la próxima votación de tres enmiendas comunitarias relacionadas de forma directa con el sector cerámico.
Según ha expuesto la Generalitat, estas decisiones europeas pueden influir de manera relevante en la carga regulatoria, el coste de las emisiones y la competitividad internacional de los fabricantes ubicados en Castellón y en el resto de España.
El Consell ha vinculado además la situación del sector a la evolución de los derechos gratuitos de emisión. Ha reclamado una transición ordenada que permita compatibilizar los objetivos climáticos fijados por la Unión Europea con el mantenimiento de la actividad industrial y del empleo en las comarcas cerámicas.
IGNITE reúne a más de 400 profesionales
El Congreso Internacional de Innovación Cerámica IGNITE ha reunido a más de 400 inscritos, según ha informado su organización. El encuentro se ha planteado como un punto de debate sobre los problemas actuales del sector y sobre las posibles soluciones desde la innovación.
Hernández ha explicado que el objetivo del congreso es ofrecer un formato ‘moderno’, centrado en compartir experiencias y analizar retos concretos. ‘Tenemos más de 400 inscritos al congreso y al final la idea de Ignite era presentar un congreso moderno, un congreso donde se hablara de los problemas que actualmente afectan al sector cerámico’, ha señalado.
El director técnico ha reivindicado además el papel del clúster cerámico castellonense y su liderazgo internacional. ‘Nosotros como clúster, yo creo que a nivel mundial líder, somos los que debemos pilotar el coche, somos los que debemos llevar el volante’, ha afirmado.
Peso económico de la cerámica en Castellón
La industria cerámica constituye uno de los principales pilares económicos de la provincia de Castellón. Según los datos facilitados por la Generalitat, el sector suma más de 16.000 empleos directos.
Además, registra una facturación cercana a los 5.000 millones de euros y destina alrededor del 70 % de su producción a mercados internacionales. Este peso exportador refuerza la importancia de mantener la competitividad frente a otros polos cerámicos del mundo.
Por todo ello, tanto los responsables institucionales como los representantes del sector han insistido en la necesidad de medidas rápidas y claras. Consideran que el alivio de los costes energéticos y una regulación europea equilibrada serán claves para que la cerámica de Castellón pueda superar los próximos meses sin pérdida de actividad ni empleo.



