Las pruebas de acceso a la universidad, conocidas como PAU o Selectividad, se consolidan cada junio como uno de los grandes retos académicos en España. Entre las materias clave, los idiomas extranjeros como inglés y francés juegan un papel decisivo en la nota final de muchos estudiantes. En los últimos años, los resultados han mostrado una tendencia al alza, especialmente en estas asignaturas.
Según datos del Sistema Universitario Español analizados por la plataforma de clases particulares online Preply, tanto inglés como francés han mejorado sus calificaciones en la PAU. En inglés, la nota media de los aprobados ha pasado de 6,61 en 2017 a 7,73 en 2024, lo que supone un incremento cercano al 17%. En francés, la media también ha crecido, desde 7,32 hasta 7,87 en el mismo periodo. En ambos casos, el porcentaje de aprobados supera el 80%.
Mejores notas en idiomas en la PAU
El aumento de calificaciones refleja una mejora en el rendimiento académico en las pruebas escritas de idiomas. Sin embargo, los datos no siempre se corresponden con el dominio real del lenguaje en contextos cotidianos o conversacionales.
Una brecha entre el examen y la conversación real
A pesar de la mejora en las notas, España continúa situándose entre los países europeos con menor nivel de inglés hablado según distintos indicadores internacionales. Esto evidencia una diferencia clara entre aprobar un examen y comunicarse con soltura en otro idioma.
“Lo que vemos en nuestros estudiantes españoles es una paradoja: cada año sacan mejores notas en los exámenes de idiomas, pero seguimos siendo uno de los países europeos donde más cuesta lanzarse a hablar. La nota mide lo que sabes; la conversación mide lo que te atreves a usar”
Los especialistas apuntan a que el problema no está solo en el conocimiento, sino en la confianza a la hora de usar el idioma en situaciones reales.
Aprendizaje de idiomas más allá del aula
El estudio también destaca el auge de nuevas formas de aprendizaje, como las plataformas digitales o las clases particulares online. Según una investigación de Preply junto a Leanlab Education, los estudiantes que recurren a profesores particulares tienen el doble de probabilidades de alcanzar sus objetivos frente a quienes solo utilizan aplicaciones de autoaprendizaje.
Además, la falta de confianza sigue siendo una barrera importante. Más del 21% de los españoles reconoce que no estudia idiomas por vergüenza o inseguridad, lo que impacta directamente en su progreso.
“Las nuevas generaciones en España están perdiendo el miedo a equivocarse en otro idioma, y eso es lo más importante que les puede pasar. El inglés y el francés ya no son una asignatura que aprobar en junio, son una parte natural de cómo consumen series, música y trabajo”
El consumo de contenidos en versión original y el contacto diario con otros idiomas se consolidan como herramientas clave para reforzar el aprendizaje, aunque los expertos insisten en la importancia de la práctica conversacional real para lograr un dominio completo.



