El Supremo confirma una nueva condena a Alvise por llamar ‘mafioso’ a José Luis Ábalos en redes

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El Tribunal Supremo ha ratificado la segunda condena contra el eurodiputado Luis Pérez Fernández, Alvise, por vulnerar el honor y la propia imagen del exministro y exdiputado por Valencia José Luis Ábalos con publicaciones en redes sociales.

El Tribunal Supremo ha ratificado la condena al eurodiputado Luis Pérez Fernández, conocido como Alvise, a indemnizar con 10.000 euros al exministro y exdiputado por Valencia José Luis Ábalos por vulnerar sus derechos al honor y a la propia imagen al llamarle ‘mafioso’ en redes sociales, en la que supone la segunda sentencia en su contra por hechos similares.

Los hechos se remontan al 2 de agosto de 2020, cuando Ábalos interpuso una demanda civil tras una publicación de Alvise en la que difundió varias fotos del entonces ministro en una cafetería. Junto a esas imágenes, el eurodiputado escribió el mensaje ‘se acabó el miedo a la mafia’ y vinculó al político valenciano con el narcotráfico.

Según ha explicado el propio Ábalos en la red social X, aquel encuentro tuvo un carácter estrictamente personal. El exministro ha señalado que ‘la realidad era radicalmente distinta: se trataba de un encuentro totalmente privado, informal y legítimo con un viejo amigo de Valencia en un establecimiento público’. A su juicio, ‘la libertad de expresión no ampara inventar mentiras mezquinas para provocar el descrédito de nadie’.

Primera condena y rebaja de la indemnización

El Juzgado de Primera Instancia número 84 de Madrid ya había dado la razón a Ábalos en este procedimiento y condenó a Alvise a pagar 20.000 euros de indemnización. Además, le impuso la obligación de ‘suprimir de su cuenta de Twitter y de los buscadores de internet las fotografías y el texto objeto del procedimiento’.

Posteriormente, la Audiencia de Madrid revisó el caso y decidió rebajar la cuantía de la indemnización a 10.000 euros, manteniendo el resto de pronunciamientos. Frente a esta resolución, Alvise presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo para tratar de dejar sin efecto la condena.

Ahora, la Sala de lo Civil del Supremo ha cerrado la vía de recurso. El alto tribunal considera que existe ‘la falta de la suficiente justificación’ por parte de Alvise ‘sobre la necesidad de que la Sala corrija el juicio ponderativo efectuado por la Audiencia’, lo que ‘determina la inadmisión del recurso’.

De este modo, el Supremo respalda el criterio de la Audiencia de Madrid. Ese tribunal ‘concluye que, aun tratándose de una persona con relevancia pública y un contexto de crítica política, el mensaje difundido carecía de una base fáctica suficiente al atribuir falsamente al demandante una relación de proximidad e incluso subordinación respecto de un abogado vinculado, según el propio recurrente, a causas de corrupción y narcotráfico, identificación que resultó objetivamente errónea’.

Segunda condena a Alvise por vulnerar derechos de Ábalos

Tras conocerse la decisión del Supremo, Ábalos ha subrayado en X la larga duración del proceso judicial. El exministro ha recalcado que ‘han hecho falta seis años para sacar adelante una demanda y obtener esta reparación civil. Seis años en los que el bulo ha campado a sus anchas y alcanzado a millones de personas’. A continuación, ha contrastado esta situación ‘con la asombrosa celeridad y urgencia penal con la que he sido juzgado y enviado a prisión’.

Esta resolución se suma a otra sentencia dictada en marzo de 2025 por un juzgado de Madrid, también a raíz de publicaciones de Alvise sobre Ábalos en redes sociales. En ese caso, el tribunal condenó al eurodiputado a indemnizar con 60.000 euros al exministro por vulnerar sus derechos a la intimidad y al honor.

Aquella demanda se refería a unos hechos de enero de 2021. Entonces, Alvise difundió en Twitter fotografías privadas de Ábalos acompañadas de un texto descrito en la sentencia como ‘con tono despectivo e insultante’. Esa primera condena de 2025 y la que ahora ha confirmado el Supremo configuran ya un patrón de resoluciones judiciales contrarias a las publicaciones del eurodiputado sobre el exministro valenciano.