El Teatro Principal de València, cerrado desde el 22 de septiembre por riesgos estructurales y falta de seguridad, ha pasado a depender de una reforma valorada en más de 60 millones de euros que la Generalitat ha enmarcado en la cooperación entre administraciones, con el objetivo de reabrir el espacio cultural en su mejor versión y sin interrumpir la temporada teatral.
Durante una interpelación en el pleno de Les Corts celebrado este martes, la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, ha defendido que solo se ha clausurado temporalmente el edificio, pero no la programación prevista. Según ha resumido, ‘se ha cerrado temporalmente un edificio, pero no se ha cerrado una temporada’.
Ortí ha destacado que, tras el cierre del Teatro Principal, la Generalitat ha actuado para garantizar la continuidad de la vida cultural en València. En este sentido, ha reivindicado que se han buscado alternativas rápidas y organizadas para minimizar el impacto en compañías, profesionales y público.
‘El Institut Valencià de Cultura (IVC) empezó a trabajar para ofrecer una alternativa a las compañías, a los profesionales y al público’, ha explicado la consellera ante el hemiciclo. Ha insistido en que el cierre se ha gestionado como una medida de prevención para evitar riesgos, y no como una renuncia a la actividad escénica.
Reforma millonaria y sin fecha de reapertura
La titular de Cultura ha subrayado que el objetivo del Consell es que el Teatro Principal vuelva ‘con la mejor versión de su historia’. Para ello, ha recordado que la estimación económica conocida de la actuación supera los 60 millones de euros.
Ortí ha descrito la intervención como un proceso complejo que ‘requiere proyecto, planificación, fases, financiamiento y cooperación institucional‘. Ha recalcado que se trata de una obra de gran envergadura, que obliga a estudiar el edificio con detalle y coordinar a varias administraciones.
La consellera ha evitado concretar una fecha de reapertura del coliseo valenciano. ‘No sería responsable improvisar hoy una fecha de reapertura o una distribución de la financiación, pero puedo expresar que la Generalitat formará parte de la solución’, ha afirmado.
Según ha indicado, el Ejecutivo autonómico se ha comprometido a trabajar de forma conjunta con la Diputación, el Ayuntamiento de València, las compañías afectadas y el resto de administraciones implicadas. La intención, ha añadido, es diseñar una hoja de ruta clara que combine seguridad, conservación del patrimonio y continuidad cultural.
Críticas a la gestión anterior
Ortí ha asegurado que no piensa utilizar el Teatro Principal para hacer ‘política barata’, pero ha reprochado la falta de actuación tras las advertencias que, según ha dicho, ya existían hace años sobre el estado del inmueble.
Ha recordado que en mayo de 2017 el IVC remitió a la Diputación ‘un informe sobre el Principal que advertía que el edificio podía tener problemas estructurales muy importantes, que podía suponer un peligro para la ciudadanía’. La consellera ha lamentado que no se adoptaran entonces medidas de cierre o intervención.
Ante el portavoz de Cultura del grupo socialista en Les Corts, Jose Chulvi, Ortí ha planteado varias preguntas sobre esa etapa. ‘¿Cómo es posible que no se cerrara? ¿Dejadez, irresponsabilidad? ¿Quién presidía entonces la Generalitat y la Diputación? Su partido’, ha señalado, atribuyendo la decisión a los responsables políticos de ese momento.
La consellera ha insistido en que el Teatro Principal ‘no se rehabilita con palabras’, en alusión a lo que considera una falta de acciones concretas en el pasado. A su juicio, la situación actual obliga a abordar una intervención integral que garantice la seguridad del edificio y del público.
Mientras tanto, ha explicado que la programación y las funciones se han trasladado al Teatre Martín i Soler, dentro del entorno cultural de la ciudad de València. Ha asegurado que allí la ‘seguridad está garantizada’ porque ‘se actuó en consecuencia’ tras conocerse el alcance de los riesgos en el Principal.
De este modo, las compañías mantienen sus compromisos de exhibición y el público conserva la posibilidad de seguir asistiendo a las obras previstas, aunque en un recinto distinto. La Generalitat defiende que esta reubicación temporal permite proteger tanto el patrimonio arquitectónico como la actividad cultural de la ciudad, a la espera de una solución definitiva para el histórico Teatro Principal de València.


