La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de València ha aprobado la modificación definitiva de la Ordenanza municipal de limpieza urbana y recogida de residuos, un texto que endurece las sanciones por conductas incívicas y que prevé multas de hasta 3.000 euros por ensuciar la ciudad. La nueva norma será elevada previsiblemente al Pleno del 30 de abril para su ratificación definitiva.
La actualización adapta la ordenanza a la normativa autonómica y estatal en materia de residuos urbanos y refuerza el régimen sancionador para garantizar el cumplimiento de las obligaciones vinculadas a la limpieza y la gestión de basura en la ciudad.
Multas más altas por conductas incívicas
Entre las infracciones que podrán ser castigadas con hasta 3.000 euros figura abandonar basura o cualquier otro residuo en espacios públicos, así como realizar acciones que deterioren la higiene y el aseo urbano. También se sancionará con hasta 1.500 euros arrojar colillas, cáscaras, chicles, papeles u otros residuos pequeños sin utilizar las papeleras.
La nueva ordenanza castiga además con entre 1.500 y 3.000 euros depositar en las papeleras bolsas de residuos domésticos o comerciales, así como introducir objetos voluminosos que sobresalgan. Escupir o hacer necesidades fisiológicas en la vía pública podrá acarrear multas de entre 750 y 3.000 euros.
En el caso de las pintadas y grafitis sobre elementos protegidos patrimonialmente, la sanción también oscilará entre 1.500 y 3.000 euros, mientras que no retirar los restos de obras y escombros en la calle podrá costar entre 750 y 1.500 euros.
Mascotas, residuos voluminosos y reciclaje
La ordenanza también endurece el control sobre la suciedad generada por animales. No recoger los excrementos de las mascotas o no limpiar sus micciones podrá ser sancionado con hasta 1.500 euros.
Además, el Ayuntamiento quiere fomentar la separación en origen de los residuos domésticos para impulsar el reciclaje y la reutilización. Por ello, se castigará con hasta 3.000 euros dejar residuos domiciliarios en contenedores no habilitados o en lugares distintos a los fijados por el consistorio. También se podrá multar con esa cantidad el abandono de residuos industriales, como palés o escombros, junto a contenedores o en la vía pública.
El abandono de residuos voluminosos fuera de los sistemas establecidos podrá ser sancionado con entre 750 y 3.000 euros. A ello se suma que también serán castigadas la extracción o rebusca de residuos una vez depositados para su recogida, así como la manipulación de contenedores o su desplazamiento de su ubicación habitual.
Adaptación legal y rechazo de alegaciones
La nueva ordenanza se adapta a los últimos cambios normativos en materia de residuos, tanto a nivel estatal como autonómico. En concreto, incorpora lo previsto en la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, y en la Ley 5/2022 de la Comunitat Valenciana.
Durante el periodo de información pública se presentaron alegaciones por parte de la Sociedad Ecológica para el Reciclado de los Envases de Vidrio y de la Federación de Hostelería de Valencia, pero ambas fueron rechazadas por los servicios municipales al considerar que algunas de sus propuestas no correspondían al objeto de esta ordenanza o no resultaban necesarias.
Los informes técnicos justifican además que la recogida puerta a puerta no pueda ser voluntaria en el sector comercial implicado, al entender que este sistema evita incrementar el número de contenedores en la vía pública y reduce las molestias en zonas con terrazas.


