València ha establecido un protocolo común para coordinar la respuesta de todos los servicios municipales ante fenómenos meteorológicos adversos. Esto ocurrió después de que la ciudad haya acumulado 69 días bajo algún tipo de alerta durante el último año. Así, prácticamente uno de cada cinco días ha estado bajo alerta.
La Junta de Protección Civil ha revisado este martes la preparación de los recursos municipales ante la llegada del otoño y el periodo en el que aumenta el riesgo de episodios de lluvias intensas. Por otra parte, el nuevo sistema establece de forma previa qué actuaciones debe asumir cada servicio en función del fenómeno meteorológico. También lo hace según el nivel de alerta declarado.
El protocolo contempla situaciones relacionadas con lluvias, viento, fenómenos costeros y altas temperaturas. Además, fija las medidas que deben adoptarse, cuándo deben ponerse en marcha y los mecanismos de coordinación entre departamentos. También especifica la información que debe difundirse y las recomendaciones de prevención y autoprotección dirigidas a la población.
El concejal de Prevención, Extinción de Incendios y Protección Civil, Juan Carlos Caballero, ha explicado que «el objetivo es que todos los servicios municipales tengan perfectamente claro qué deben hacer, cuándo deben hacerlo y cómo debemos coordinarnos ante cualquier incidencia que pueda producirse en la ciudad».
Caballero ha señalado que la finalidad es «anticiparnos, ganar tiempo y evitar improvisaciones» ante una situación de riesgo. «Cuando se produce una situación de riesgo es tan importante que cada servicio municipal sepa qué tiene que hacer como que la ciudadanía sepa qué está ocurriendo y cómo tiene que actuar», ha añadido.
València acumula 38 episodios meteorológicos adversos
Entre el 15 de septiembre de 2025 y el 15 de septiembre de 2026, València ha registrado 38 episodios de fenómenos meteorológicos adversos que han supuesto un total de 69 días bajo algún tipo de alerta.
De ese periodo, 26 días han estado afectados por avisos relacionados con lluvias y tormentas. Además, otros 24 estuvieron afectados por viento y fenómenos costeros y 21 por altas temperaturas.
A estas situaciones se suman las 29 activaciones de los cañones de agua de El Saler durante julio, agosto y septiembre. Esto ocurrió ante episodios de alerta máxima por riesgo de incendios forestales.
Solo durante julio y agosto, estos dispositivos se han activado un 56 % más que en los mismos meses del pasado año.
«No estamos hablando, por tanto, de situaciones excepcionales que ocurren una vez cada muchos años, sino de una realidad con la que tenemos que convivir y para la que debemos estar preparados», ha subrayado Caballero.
La Junta de Protección Civil también ha repasado las actuaciones preventivas desarrolladas por los distintos servicios municipales antes de la temporada de lluvias. Entre ellas se encuentra la limpieza de imbornales y colectores y la revisión de las cubiertas de edificios municipales.
Estas intervenciones buscan anticiparse a posibles incidencias y reducir las afecciones que puedan provocar las precipitaciones intensas en distintos puntos de la ciudad.
Simulacro de inundaciones en Carpesa y Benifaraig
Otro de los ejes abordados durante la reunión ha sido la preparación de la ciudadanía ante situaciones de emergencia.
El Ayuntamiento continuará desarrollando acciones dentro del programa València + Segura, en colaboración con la Universitat de València. El objetivo es que la población pueda conocer los principales riesgos, identificar los distintos niveles de alerta y saber cómo actuar ante una emergencia.
Las acciones también persiguen que los vecinos puedan distinguir entre una situación de preemergencia y una emergencia. Además, buscan que conozcan las principales medidas de autoprotección y recurran a los canales oficiales para informarse.
Dentro de esta estrategia, Bomberos y Policía Local preparan un simulacro de inundaciones en las pedanías de Carpesa y Benifaraig. De este modo, la actuación permitirá poner a prueba la respuesta de los servicios municipales. Igualmente, familiarizará a los vecinos con las medidas que deben adoptar ante una posible emergencia.
Además, en los próximos días se pondrá en marcha una nueva campaña informativa. También se continuará utilizando el mobiliario urbano de la ciudad para difundir recomendaciones permanentes de prevención y autoprotección frente a lluvias, olas de calor e incendios forestales.
«Tenemos unos servicios de emergencia preparados, pero necesitamos también ciudadanos informados y responsables, porque la prevención empieza antes de que llegue la emergencia», ha concluido Caballero.





