Residentes de Els Poblets, en la comarca alicantina de la Marina Alta, han responsabilizado al arrastre masivo de cañas en el cauce del río Girona del agravamiento de las inundaciones registradas tras la dana que ha afectado al litoral norte de Alicante y al sur de Valencia, al provocar el taponamiento de un puente en pleno centro urbano.
Los vecinos han relatado que la virulencia del agua ha arrancado y arrastrado una gran cantidad de cañas río abajo. Ese material vegetal se ha ido acumulando en los ojos del puente situado en el centro del pueblo. Según explican, esa obstrucción ha impedido que el caudal siguiera su curso natural hacia el mar.
Como consecuencia del atasco, el agua ha terminado saltando de forma violenta por encima del puente. La corriente se ha desbordado hacia las calles próximas y ha entrado en el casco urbano. Además, la fuerza del agua ha derrumbado parte del muro de contención que protegía la zona, lo que ha incrementado aún más la entrada de agua en las viviendas y locales.
Un vecino ha expresado su indignación con las administraciones porque, a su juicio, no han limpiado el cauce superior del río en una época del año en la que son habituales los episodios de lluvias torrenciales. Este residente ha asegurado que, si la parte inferior del puente hubiera estado libre de cañas y restos vegetales, el agua se habría dirigido directamente hacia el mar sin causar tantos problemas.
Otro habitante de Els Poblets ha coincidido en el diagnóstico y ha subrayado que, en su opinión, el material acumulado ha sido determinante en los daños. Según ha declarado, ‘sin las cañas no hubiera habido tanto destrozo’. Ha detallado que el agua ha alcanzado entre 1 y 1,5 metros de altura en numerosos bajos de casas y comercios, lo que ha provocado importantes pérdidas materiales.
Los afectados han descrito escenas de garajes, trasteros y pequeños negocios completamente anegados, con muebles, electrodomésticos y existencias comerciales dañados por el agua turbia y cargada de barro. Muchos propietarios han comenzado ya las labores de limpieza y retirada de enseres mientras el nivel del río desciende.
Situación actual del río Girona
Tras la intervención de varias máquinas retroexcavadoras, los servicios de limpieza han logrado desatascar los ojos del puente. Una vez retiradas las cañas y otros restos acumulados, el río Girona ha retomado su curso y ha empezado a desaguar una gran cantidad de volumen de agua pendiente de evacuarse.
Un vecino ha señalado, sorprendido por el cambio de escenario en pocos días, que ‘aquí donde lo ves, el viernes pasado estaba completamente seco‘. Esta comparación ilustra la brusquedad con la que la dana ha transformado el cauce, que ha pasado de la sequedad total a soportar un caudal intenso en muy poco tiempo.
Los residentes de Els Poblets han insistido en la necesidad de realizar tareas periódicas de limpieza y mantenimiento en el cauce del río y en los puentes. Consideran que así se reduciría el riesgo de taponamientos en futuros episodios de lluvias intensas en la zona norte de Alicante y el sur de Valencia, donde este tipo de fenómenos meteorológicos se repiten con cierta frecuencia en otoño.


