Los municipios del sur de Valencia comienzan a rehacerse tras la dana Adam mientras evalúan los daños

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Los municipios del litoral sur de Valencia y norte de Alicante afectados por la dana Adam han comenzado a evaluar daños, reponer servicios básicos y tramitar ayudas tras las lluvias torrenciales que han dejado más de 700 litros por metro cuadrado y tres víctimas mortales.

Los municipios del litoral sur de Valencia y del norte de Alicante afectados por la dana Adam han empezado este martes a evaluar los daños tras las lluvias torrenciales, a trabajar en la reposición de servicios básicos como luz y agua y a organizar ayudas para que vecinos y turistas puedan recuperar una cierta normalidad.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado en Oliva, uno de los puntos más castigados por el temporal, que el Ejecutivo ha decidido aprobar la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil para las localidades dañadas por la dana Adam. Esta figura, conocida como zona catastrófica, ha sido solicitada por los ayuntamientos de Oliva, Piles, Miramar o Gandía y por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca.

Al mismo tiempo, Pérez Llorca, que ha acompañado a Sánchez en su visita a Oliva, ha avanzado que el Consell ha convocado una reunión extraordinaria este martes para aprobar un primer paquete de ayudas dirigido a los municipios afectados. Además, la Generalitat ha decidido habilitar zonas de acopio de residuos para gestionar de forma ordenada la retirada de enseres dañados y la limpieza de calles y viviendas.

Refuerzo de personal y fin de las alertas

La Generalitat también ha comunicado que enviará personal de refuerzo para colaborar con los equipos municipales y con los diferentes consorcios de residuos en las tareas de limpieza y recuperación. El objetivo es acelerar el retorno a la actividad cotidiana y reducir el impacto de las inundaciones en viviendas, comercios y servicios públicos.

Tras varios días de lluvias intensas y fuerte temporal marítimo asociados a la dana Adam, que ha dejado tres víctimas mortales, las localidades de la llamada zona cero han amanecido este martes con cielo despejado y sol. Las autoridades investigan además si la muerte de un agricultor hallado en la marjal de Pego-Oliva guarda relación directa con este episodio de lluvias extremas.

La mejora del tiempo está permitiendo a los alcaldes y alcaldesas hacer un primer balance detallado, contabilizar los desperfectos en infraestructuras, viviendas y negocios, y restablecer lo antes posible suministros básicos como el agua potable y la electricidad.

En este sentido, Iberdrola ha informado de que trabaja ya en la reposición definitiva del suministro a los 300 clientes de Valencia y Alicante que continúan afectados. La compañía ha recordado que a primera hora del lunes llegaron a ser unos 5.000 los usuarios sin luz en las zonas más perjudicadas por las precipitaciones.

Oliva, uno de los municipios más afectados

Oliva se ha confirmado como uno de los municipios más golpeados por la dana Adam. Su alcaldesa, Yolanda Pastor, ha explicado que desde el ayuntamiento están hablando ‘persona a persona y familia a familia’ para analizar las opciones de realojo de quienes no pueden volver a sus casas.

En el Centro Polivalente de Oliva, habilitado como albergue provisional, permanecen alojadas 150 personas. Con ellas, los servicios municipales están revisando si pueden desplazarse a viviendas alternativas, si lo han perdido todo y si presentan una especial vulnerabilidad. Entre los afectados también hay turistas, ya que el término municipal de Oliva cuenta con siete cámpines.

En Piles, en el sur del litoral de Valencia, el nivel del agua ha bajado de forma significativa. Su alcaldesa, Cristina Fornet, ha señalado que se ha pasado de tener toda la playa anegada a quedar solo dos calles por desaguar, después de haber acumulado unos 650 litros por metro cuadrado durante el episodio de lluvias.

En Bellreguard, otro municipio del litoral sur de Valencia, los esfuerzos se centran en recuperar cuanto antes el suministro de luz y agua y en volver a la normalidad, según ha indicado su alcalde, Alex Ruiz. Mientras, en Miramar, la alcaldesa, Pilar Peiró, ha relatado que en la playa, que estaba totalmente inundada, ya se puede transitar por gran parte del frente litoral gracias al funcionamiento continuado de las estaciones de bombeo.

El Centro de Coordinación de Emergencias ha decretado el fin de las alertas hidrológicas de nivel amarillo en las zonas de Pego-Girona-Gorgos y Algar-Alicantí, lo que confirma el descenso del riesgo inmediato de inundaciones. Sin embargo, varias carreteras continúan cortadas por presencia de agua y balsas en la calzada.

Una de las infraestructuras más afectadas sigue siendo el túnel de la autopista AP-7 a la altura de Pilar de la Horadada, al sur de Alicante, que permanece cerrado al tráfico. La intensa acumulación de agua y barro y la presencia de cinco vehículos en su interior impiden por ahora la reapertura.

Varias personas que circulaban en esos turismos fueron evacuadas anoche ilesas, tras quedar atrapadas por el rápido aumento del nivel del agua. Este incidente ha obligado a cortar la AP-7 en ambos sentidos entre los kilómetros 770 y 774.

En el ámbito judicial, los partidos de Gandía (Valencia) y Denia (Alicante) han recuperado este martes su actividad ordinaria tras haber suspendido vistas y trámites el lunes a causa de la dana. La reanudación del funcionamiento de los juzgados es otro indicador del progresivo retorno a la normalidad en las comarcas más afectadas.