El 52,8 por ciento de las viviendas alquiladas por particulares en España, y el 55 por ciento en la ciudad de València, pertenece a propietarios que cuentan con dos o más pisos en arrendamiento. Este dato confirma que buena parte del mercado del alquiler está en manos de multiarrendadores. Además, no está en manos de pequeños caseros con una única vivienda disponible.
Según un informe del Ministerio de Consumo elaborado en colaboración con el CSIC, el 61 por ciento del mercado del alquiler en España está controlado por multiarrendadores y personas jurídicas. Es decir, casi dos de cada tres viviendas arrendadas pertenecen a propietarios con varios inmuebles o a empresas. Esto refleja una fuerte concentración de la oferta en manos de grandes o medianos tenedores.
Solo el 39 por ciento del mercado del alquiler queda en manos de propietarios con una sola vivienda en arrendamiento. Este grupo representa el perfil tradicional del pequeño casero. Sin embargo, su peso es claramente minoritario frente a quienes gestionan varias viviendas. Esto puede influir en la fijación de precios, la profesionalización de la gestión y la estabilidad de los contratos.
Las grandes ciudades, donde la demanda de vivienda en alquiler es más intensa, muestran niveles todavía más altos de concentración en multiarrendadores. En Las Palmas, estos propietarios controlan el 65 por ciento del mercado del alquiler; en Santa Cruz de Tenerife, el 64,6 por ciento; en Palma, el 63 por ciento; en Barcelona, el 60,8 por ciento; en Madrid, el 56,4 por ciento, y en València, el 55 por ciento. Por tanto, estas cifras apuntan a que en los entornos urbanos con mayor presión residencial la presencia de grandes tenedores es especialmente relevante.

Crecimiento del parque en manos de multiarrendadores
Entre 2016 y 2023, los multiarrendadores han incrementado su parque de viviendas alquiladas un 39,9 por ciento. Este aumento supera en casi diez puntos el crecimiento registrado por los propietarios con una única vivienda en alquiler, que ha sido del 30,4 por ciento. Así, la brecha sugiere que quienes ya contaban con varios inmuebles han seguido adquiriendo o incorporando más viviendas al mercado. Esto refuerza su posición.
En el mismo periodo, el número total de viviendas alquiladas por particulares en España ha pasado de 1,9 millones a 2,57 millones. El parque de alquiler crece de forma notable. Sin embargo, lo hace con mayor peso de los multiarrendadores. Esto implica que su capacidad de decisión sobre las condiciones del mercado se amplía con el tiempo.
El informe también analiza el peso de propietarios e inquilinos en el conjunto de la población. Las personas que perciben rentas por el alquiler de vivienda habitual suponen el 4,9 por ciento de la población total. Esta cifra se eleva al 5,7 por ciento si se observa solo a la población adulta. En contraste, los inquilinos representan el 20,8 por ciento de la población. Esto indica que hay muchos más hogares que dependen del alquiler que personas que obtienen ingresos por arrendar sus viviendas.
Este desequilibrio entre el número de inquilinos y el reducido porcentaje de caseros, unido a la concentración de viviendas en manos de multiarrendadores y personas jurídicas, explica en parte la tensión sobre el mercado del alquiler. En consecuencia, con pocos propietarios concentrando una parte muy significativa de la oferta, sus decisiones sobre precios o disponibilidad tienen un impacto directo en las condiciones de acceso a la vivienda para una proporción relevante de la ciudadanía.


