Dos de cada tres adultos reclaman oposiciones más prácticas y menos basadas en la memoria

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Un estudio revela que seis de cada diez adultos en España quieren oposiciones con más pruebas prácticas y menos memorización, aunque siguen viéndolas como la mejor vía para lograr estabilidad laboral.

Seis de cada diez adultos en España han señalado que las oposiciones deberían incluir más pruebas prácticas y reducir el peso de la memorización, según un estudio que advierte de que el modelo actual ‘está poco conectado con las competencias reales que exige el desempeño del puesto’.

El informe, elaborado por IO Investigación para la empresa de formación académica Adams, ha confirmado que las oposiciones siguen siendo una opción muy valorada para lograr un empleo estable, con buen salario y posibilidades de conciliación laboral y personal.

Estabilidad y salario, los grandes atractivos

El estudio se ha realizado sobre una muestra de 2.008 personas, seleccionadas entre población activa y estudiantes de entre 18 y 60 años residentes en España. El mercado laboral se percibe como inestable e incierto, con un nivel de estrés que impacta de forma directa en el bienestar individual.

Ante este contexto, el 57,3 % de los encuestados ha indicado que ve las oposiciones como la mejor vía para acceder a un empleo. El principal atractivo es la estabilidad laboral que pueden ofrecer, valorada por el 74,6 % de los participantes.

Además, el 46,7 % ha destacado el buen salario asociado al empleo público, mientras que el 35,7 % ha señalado la conciliación como otra ventaja importante. Estos datos muestran que muchas personas siguen identificando el trabajo en la Administración como un refugio frente a la precariedad y la incertidumbre del sector privado.

Sin embargo, una mayoría opina que el modelo de oposiciones necesita cambios. El 63 % de los encuestados ha propuesto reducir el peso de la memorización y otro 60 % ha pedido introducir entrevistas personales en los procesos de selección para valorar mejor las competencias de cada aspirante.

Modernización del sistema y uso de la IA

El informe también ha detectado una utilización creciente de herramientas tecnológicas en la preparación de exámenes. Un 32 % de las personas consultadas ha reconocido que ya usa Inteligencia Artificial para preparar una oposición.

Pese a la buena valoración general, el estudio apunta que ciertos atributos aparecen con menor fuerza. Solo un 13 % vincula las oposiciones con prestigio o meritocracia.

En este sentido, el informe concluye que ‘el empleo público está bien valorado como vía de seguridad, pero necesita reforzar códigos de desarrollo profesional, impacto social y reconocimiento si quiere competir no solo desde la estabilidad, sino también desde la ambición y el crecimiento con opciones como la FP’.

Intención de opositar y perfil de los aspirantes

En el último año, el 46 % de los adultos ha llegado a plantearse estudiar una oposición. Sin embargo, solo uno de cada diez se encuentra actualmente preparando un examen de acceso a empleo público.

El informe ha identificado como principal grupo opositor a las mujeres de entre 25 y 34 años, que concentran el mayor número de personas en proceso activo de estudio.

Cuando la pregunta se dirige a los próximos dos años, el porcentaje de quienes contemplan presentarse a una oposición desciende hasta el 27 %. Esta opción resulta más atractiva entre mujeres y jóvenes de entre 18 y 24 años, que ven en el empleo público una posible vía de inicio de su carrera profesional.

En el análisis territorial, la Comunidad de Madrid y Navarra son las regiones donde menos se plantea esta idea de futuro. En cambio, en territorios como La Rioja, Baleares, Galicia, Valencia, Murcia, Aragón o Canarias, la intención de opositar en los próximos años es mayor.

El estudio también ha calculado la edad media considerada ideal para preparar una oposición, que se sitúa en torno a los 25,6 años. Entre las principales dificultades, las personas encuestadas han señalado la incertidumbre sobre conseguir o no una plaza, un elemento que añade presión a un proceso ya exigente por la carga de estudio y la duración de la preparación.