La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades destina cada año más de 130 millones de euros para garantizar 165.000 menús escolares saludables diarios en la Comunitat Valenciana y beneficiar a más de 150.000 alumnos con ayudas de comedor. La inversión consolida un modelo que la Generalitat presenta como referente en alimentación escolar y que tiene una especial dimensión en la provincia de València, donde se concentra buena parte del alumnado y de la red de centros públicos.
El presupuesto total movilizado asciende a más de 134,25 millones de euros. De esta cantidad, 58 millones se dedican al funcionamiento del servicio de comedor escolar y 76,275 millones a ayudas directas de comedor. Estas últimas crecieron el pasado curso en más de 850.000 euros, reforzando el apoyo a las familias.
Una inversión al alza
El esfuerzo presupuestario ha permitido introducir mejoras relevantes, como la actualización del precio del menú en 10 céntimos, con el fin de adecuarlo a los costes reales del servicio y mantener la calidad de la alimentación ofrecida en los centros.
También se ha reforzado la financiación de los comedores rurales y del interior, con incrementos que alcanzan hasta el 30 %, y se ha equiparado la ayuda máxima al coste real del servicio. Esta última medida busca facilitar el acceso al comedor escolar a las familias con mayores dificultades económicas.
Desde la Generalitat subrayan que este modelo combina calidad, accesibilidad e inclusión, y lo sitúan como una referencia que se adelantó a los criterios fijados posteriormente por el Estado.
La Comunitat Valenciana reivindica su liderazgo
El director general de Centros Docentes, Jorge Cabo, ha defendido que la Comunitat Valenciana lleva años aplicando políticas avanzadas en alimentación escolar y ha afirmado que «nuestro modelo no solo cumple, sino que anticipa los estándares de calidad nutricional, sostenibilidad e inclusión que ahora se exigen en toda España».
La regulación autonómica ya definía desde 2012 el comedor escolar como un espacio educativo integral, vinculado a la promoción de la salud, la adquisición de hábitos alimentarios y la convivencia. Desde entonces, los menús variados y equilibrados forman parte estructural del sistema, junto al derecho de las familias a recibir información periódica sobre la planificación alimentaria.
Un servicio adaptado a todas las necesidades
El sistema valenciano contempla además una atención específica y adaptada para todo el alumnado. Se incluyen menús especiales por motivos de salud y alternativas por razones religiosas o culturales, incorporando la diversidad como un elemento esencial del servicio.
Según ha destacado Jorge Cabo, «la inclusión también se construye desde el comedor escolar. Nuestro modelo garantiza que cada alumno y alumna pueda acceder al servicio en condiciones de igualdad, con independencia de sus necesidades alimentarias o circunstancias personales».
La Conselleria remarca también que el comedor escolar es una herramienta educativa de primer orden, donde el alumnado aprende hábitos saludables, valora el origen de los alimentos y toma conciencia sobre la sostenibilidad y el papel del sector primario.


