El sindicato CSIF ha reclamado un gran pacto valenciano por la educación y un plan director de climatización para todos los centros educativos, ante un inicio de curso marcado por las altas temperaturas en las aulas y los malos resultados del informe PISA en la Comunitat Valenciana.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha explicado que el comienzo del curso escolar este miércoles está condicionado por tres factores principales. Por un lado, la aplicación del acuerdo retributivo al profesorado. Por otro, los resultados del informe PISA, que sitúan al alumnado valenciano en los puestos de cola a nivel estatal. Y, además, las altas temperaturas que soportan muchas aulas por la falta de sistemas de refrigeración adecuados.
Según el sindicato, los datos del informe PISA ‘afectan al futuro de nuestros estudiantes y, por extensión, al de toda la autonomía’. Por ello ha insistido en que se necesitan decisiones de calado que no se limiten a cambios puntuales o a medidas parciales.
Más negociación y estabilidad educativa
En este contexto, CSIF ha reclamado más espacios de negociación y ha pedido un gran pacto valenciano por la educación. La organización defiende que ese acuerdo debería implicar a las diferentes fuerzas políticas y a los agentes sociales para diseñar una estrategia a largo plazo.
El sindicato ha criticado que ‘constituye una irresponsabilidad política echarse las culpas entre los diferentes partidos y no impulsar medidas conjuntas a largo plazo’. A su juicio, ‘la educación necesita una estabilidad, un proyecto que esté por encima de aquellos partidos que gobiernen en cada legislatura, y una mayor inversión’.
La central sindical ha insistido en que disponer de más recursos ‘debe de garantizarse por un acuerdo del que formen parte los sindicatos, en representación del colectivo de trabajadores’. Considera que la implicación directa del profesorado y del personal de los centros resulta esencial para que las decisiones se ajusten a la realidad de las aulas.
CSIF ha valorado que los resultados del informe PISA muestran que ‘la educación valenciana necesita un impulso ambicioso para dar un salto de calidad’. En su opinión, ‘las medidas llevadas a cabo durante las últimas legislaturas resultan insuficientes para el alumnado’. Por tanto, ha reclamado un cambio de enfoque que priorice la mejora de los aprendizajes.
Retraso en la climatización de los centros
Junto al debate sobre resultados académicos y financiación, el sindicato ha puesto el foco en el retraso en la climatización de los centros educativos de la Comunitat Valenciana. Ha denunciado que las altas temperaturas al inicio de septiembre dificultan el desarrollo normal de las clases, especialmente en las horas centrales del día.
La organización ha explicado que las ayudas destinadas hasta ahora a mejorar la climatización han sido, según sus palabras, ‘simples tiritas que solo tapan una parte de la realidad, pero que no representan una solución’. Por ello considera imprescindible un planteamiento integral que vaya más allá de actuaciones puntuales.
Como respuesta, CSIF ha instado a la Conselleria a presentar un plan director de climatización. Ese plan debería incluir, entre otros aspectos, un calendario claro de actuaciones, plazos de licitación y de ejecución de obras, así como una radiografía completa de la situación actual de cada centro. El objetivo sería conocer qué colegios e institutos necesitan instalaciones de refrigeración, cuáles deben renovarlas y en qué plazos.
Cobertura de vacantes y estatuto docente
De cara al arranque de las clases, el sindicato también ha reclamado la cobertura inmediata de todas las bajas y vacantes docentes. Ha subrayado que en la próxima adjudicación deben salir todas las plazas de última hora. De este modo, el alumnado no se verá perjudicado por la falta de profesorado desde los primeros días del curso.
Además, CSIF ha remarcado la necesidad de que durante este curso se apruebe un estatuto docente. Según el sindicato, esa norma debería ‘proteger y otorgar el valor que merece la labor de los profesionales en cada centro y los retos que afrontan, como la adaptación a la inteligencia artificial’.
La central sindical defiende que un estatuto docente claro ayudaría a reconocer el trabajo del profesorado, a definir mejor sus funciones y a dar estabilidad a sus condiciones laborales. A su juicio, esto resultaría clave para afrontar desafíos como la incorporación de nuevas tecnologías y, en especial, las herramientas de inteligencia artificial en el aula, garantizando una formación adecuada del alumnado y un uso responsable de estos recursos.




