El 67 % de los negocios de hostelería de la provincia de Valencia ha visto caer su facturación en los meses centrales de este verano respecto al mismo periodo de 2025. Solo el 33 % ha declarado haber aumentado sus ingresos, en un contexto marcado por el calor extremo, la contención del gasto de los clientes y la celebración de macroeventos y festivales que han desviado parte del consumo.
Según el balance que ha difundido la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV), la actividad ha perdido fuerza sobre todo en la segunda mitad de agosto. El 63,8 % de los establecimientos ha señalado que la primera quincena de ese mes ha sido mejor en resultados, mientras que el 36,2 % ha obtenido más ingresos en los últimos quince días.
En la comparativa entre julio y agosto, los hosteleros se han mostrado divididos, aunque con ligera ventaja para el inicio del verano. El 52,2 % de los empresarios considera que julio ha tenido un mejor comportamiento, frente al 47,8 % que se decanta por agosto como el mes con más actividad.
Menos contratos de refuerzo en verano
Esta menor demanda ha tenido un impacto directo en el empleo estacional. El 56,4 % de los empresarios no ha incorporado personal de refuerzo durante el verano y ha optado por mantener sus plantillas habituales. Este comportamiento refleja la prudencia del sector ante la incertidumbre y la necesidad de ajustar costes ante la caída de ingresos.
Al mismo tiempo, el cliente local se ha consolidado como principal sostén de la hostelería valenciana. Para el 41,5 % de los establecimientos, la mayor parte de la demanda ha procedido de residentes en la zona. Por detrás se ha situado el turismo nacional, que ha sido el principal origen de sus clientes para el 29,8 % de los negocios. El turismo internacional ha representado el grupo mayoritario solo para el 28,7 %.
Los datos confirman además un consumo más moderado por parte de los clientes, tanto locales como visitantes. Un 33 % de los establecimientos ha situado el ticket medio entre los 10 y los 20 euros. Otro 28,7 % lo ha colocado en la franja de entre 20 y 35 euros, que suele corresponder a comidas o cenas completas en locales de precio medio.
Los consumos de entre 35 y 50 euros han representado el 13,8 % de los casos, lo que indica un menor peso de las experiencias más caras. Solo el 8,5 % de los negocios ha registrado un ticket medio superior a 50 euros, según los datos recopilados por la FEHV.
Entre las principales preocupaciones que han trasladado los empresarios destacan las altas temperaturas registradas este verano y su impacto en las terrazas. Las olas de calor han reducido las horas de mayor consumo al aire libre y han obligado a adaptar horarios y usos de los espacios exteriores.
La FEHV ha recogido también la percepción de una mayor sensibilidad al precio por parte del consumidor. Muchos clientes han ajustado su gasto, han reducido el número de consumiciones o han optado por opciones más económicas dentro de la oferta disponible.
Además, el sector ha señalado la coincidencia de grandes eventos y festivales con fechas clave del verano como un factor que ha desviado parte del flujo de público. Estos macroeventos han concentrado el consumo en recintos específicos y han restado movimiento a otros barrios y zonas tradicionales de ocio.
Los hosteleros han puesto igualmente el foco en el impacto de las obras públicas prolongadas en algunas áreas de Valencia. Según el balance, estos trabajos han dificultado el acceso a ciertos locales y han reducido el paso de peatones, con el consiguiente perjuicio para las ventas.
Por último, la patronal ha remarcado la necesidad de mejorar los equipamientos públicos en los puntos de mayor afluencia turística. A juicio del sector, reforzar estos servicios ayudaría a hacer más atractivos determinados espacios urbanos y favorecería un reparto más equilibrado de la demanda a lo largo del verano.


