La lectura de las conclusiones finales en el juicio al médico y expresidente de Les Corts y de la Diputación de Alicante, Julio de España, por presunta agresión sexual y trato degradante a dos pacientes de su consulta privada, se ha vuelto a aplazar y queda fijada ahora para el 1 de junio.
Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Alicante
Este procedimiento se sigue en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Alicante, donde el pasado 7 de mayo comenzó la vista oral. En esa primera jornada, la Fiscalía mantuvo íntegramente su acusación y solicitó ocho años de prisión para Julio de España, al que atribuye un delito de agresión sexual y dos delitos de trato degradante. Además, el ministerio público se adhirió a las cantidades reclamadas en concepto de responsabilidad civil por las acusaciones, de modo que la suma total se eleva a 18.000 euros: 12.000 para la mujer que denunció la agresión sexual y 6.000 para la segunda paciente.
Relato de las denunciantes y pruebas periciales
Durante el juicio, ambas denunciantes ratificaron el relato de los hechos expuesto por la Fiscalía. Según esta versión, una de las mujeres, enfermera de profesión, acudió a la consulta del médico en agosto de 2023. En el transcurso de la exploración, el acusado presuntamente le practicó un tacto rectal y, a continuación, la habría sometido a tocamientos e introducido sus dedos en sus partes íntimas, sin justificación clínica aparente. De acuerdo con la acusación, el médico le indicó la postura que debía adoptar con expresiones como ‘ahora ponte a cuatro patas contra la pared, como si estuvieras castigada’, lo que para la víctima supuso una situación humillante y de sometimiento.
Tras estos hechos, esta primera paciente desarrolló un trastorno de estrés postraumático. Así lo confirmó en la vista el médico forense, que avaló la existencia de este daño psicológico como consecuencia directa del episodio relatado. El perito también cuestionó la idoneidad del tacto rectal practicado y la forma en que, según las denunciantes, se llevó a cabo la exploración, al considerar que no existían síntomas actuales ni antecedentes clínicos suficientemente sólidos que exigieran recurrir a esta maniobra invasiva en ese momento.
La segunda mujer presentó su denuncia en 2023, después de conocer el relato de la primera víctima. Su caso, sin embargo, se remonta a 2021. Según su testimonio, acudió a la consulta y el acusado le practicó igualmente un tacto rectal. Asegura que Julio de España se dirigió a ella en términos similares a los descritos por la otra paciente al indicarle la postura para la exploración, algo que para la denunciante tuvo también un efecto degradante y le generó un profundo malestar.
El forense subrayó que, conforme al historial clínico aportado, las dolencias que habían presentado ambas mujeres se habían producido tiempo atrás, sin que constaran síntomas recientes que hicieran imprescindible un tacto rectal en las condiciones relatadas. Esta valoración pericial refuerza, a ojos de la acusación, la idea de que la técnica exploratoria no respondía de manera clara a una necesidad diagnóstica inmediata.
Por su parte, Julio de España negó en el juicio haber realizado tocamientos vaginales a las pacientes. Defendió que el tacto rectal era necesario en los dos casos para descartar posibles enfermedades y sostuvo que actuó guiado por criterios profesionales. También explicó que no detalló a las pacientes todas las patologías que podían detectarse con esta maniobra porque, según afirmó, consideró que debía ofrecerles un trato que las tranquilizase, evitando darles información que pudiera aumentar su ansiedad.
A la espera de las conclusiones finales
Con las declaraciones de las denunciantes, la intervención del médico forense y la versión del acusado ya incorporadas al procedimiento, el juicio quedó pendiente únicamente de la lectura de las conclusiones finales por parte de la Fiscalía, las acusaciones y la defensa. Este trámite es clave, ya que en él las partes resumen su interpretación de las pruebas practicadas y fijan de manera definitiva sus peticiones de condena o absolución.
En un primer momento, la Audiencia Provincial había fijado la lectura de las conclusiones para el jueves 21 de mayo. Posteriormente se decidió un primer aplazamiento al 28 de ese mismo mes. Ahora, la Sección Segunda vuelve a posponer este último trámite y lo reprograma para el 1 de junio, a las 10:30 horas, en la sede de la Audiencia Provincial de Alicante. Hasta entonces, el caso quedará a la espera de ese último turno de intervenciones que antecede a la futura sentencia.


