Un equipo de investigación vinculado a la Universitat Politècnica de València ha desarrollado un tejido de algodón autodesinfectante que ha logrado eliminar bacterias, hongos y virus en entornos hospitalarios mediante luz visible y que mantiene su capacidad antimicrobiana incluso tras varios lavados, según se ha comprobado en pruebas realizadas en el Hospital La Fe de València.
El nuevo material ya se ha validado en habitaciones de pacientes del Hospital La Fe. En su desarrollo han participado investigadores del campus de Alcoy de la Universitat Politècnica de València (UPV), el Instituto de Tecnología Química (ITQ, CSIC-UPV), el Instituto Agroforestal del Mediterráneo (IAM UPV) y la Unidad Mixta de Investigación entre la UPV y el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe (UPV-IISLaFe).
El tejido incorpora dos compuestos fotoactivos que, al recibir luz visible, generan una forma muy reactiva de oxígeno. Estas especies reactivas dañan los microorganismos adheridos a la superficie de la tela hasta inactivarlos por completo, según ha explicado Alberto Blázquez-Moraleja, del ITQ CSIC-UPV, en un comunicado remitido por la UPV.
Nueva estrategia frente a infecciones hospitalarias
La investigadora Marilés Bonet, del Departamento de Ingeniería Textil y Papelera del campus de Alcoy de la UPV, ha señalado que su objetivo ha sido crear tejidos capaces de reducir de forma significativa la presencia de microorganismos en hospitales y otros entornos sanitarios. Bonet ha destacado que estos materiales buscan mitigar problemas frecuentes de los antimicrobianos tradicionales, como la pérdida de eficacia con el uso, el lavado repetido o la posible aparición de microorganismos resistentes. Según ha indicado, esto es precisamente lo que han conseguido con este trabajo.
En los ensayos de laboratorio, el tejido ha inactivado por completo la bacteria Escherichia coli en 60 minutos bajo iluminación. En el caso de Enterococcus faecalis, el tiempo necesario ha sido de 20 minutos. Además, el material también ha logrado reducir de forma notable la presencia del hongo Candida albicans en un periodo de tres horas.
La investigadora Pilar Moya, del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la UPV, ha subrayado que el tejido mantiene una parte importante de su actividad antimicrobiana tras sucesivos lavados. Según ha detallado, incluso después de 20 ciclos de lavado, el material ha conservado una eficacia bactericida superior a los niveles de referencia que se utilizan para tejidos antimicrobianos.
Pruebas en habitaciones de La Fe
La validación hospitalaria se ha realizado en las habitaciones de 12 pacientes del Hospital La Fe de València. Los investigadores han colocado el tejido durante 48 horas en dos zonas diferenciadas: las barandillas de las camas, con exposición directa a la luz, y los colchones, donde la iluminación era menor. Para comparar resultados, el equipo también ha utilizado tejidos de algodón convencional sin tratar como control.
Según ha explicado Inmaculada Andreu, de la Unidad Mixta de Investigación UPV-IIS La Fe, el tejido situado en las zonas expuestas a la luz ha acumulado un 75 % menos de microorganismos que el algodón convencional colocado en las mismas condiciones. Esta reducción se ha observado tras 48 horas de permanencia en las habitaciones ocupadas por los pacientes.
Andreu ha añadido que, cuando el material se ha colocado en zonas sin luz directa, la reducción de microorganismos ha sido bastante menor, alrededor del 25 %. A su juicio, estos resultados confirman que el efecto antimicrobiano del tejido depende en gran medida de la iluminación disponible en el entorno. La investigadora ha detallado que la eficacia ha sido especialmente alta frente a bacterias Gram positivas, cuya presencia se ha reducido un 77,5 %.
El equipo responsable del proyecto ha remarcado que el proceso de fabricación empleado para obtener este tejido puede integrarse con facilidad en las técnicas habituales de acabado textil. Esto permitiría producir a gran escala nuevas prendas y superficies textiles autodesinfectantes destinadas a hospitales y otros espacios sanitarios, como cortinas, sábanas o fundas de colchón, utilizando la misma infraestructura industrial que ya emplea el sector.
Los resultados completos de la investigación se han publicado en la revista científica ‘ACS Applied Materials & Interfaces’, lo que respalda la solidez de los datos obtenidos en laboratorio y en las pruebas realizadas en el entorno clínico del Hospital La Fe de València.



