El cierre del trasvase Tajo-Segura por una rotura en Liétor interrumpe el envío de agua al sureste

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La Confederación Hidrográfica del Tajo ha cerrado desde el lunes el trasvase Tajo-Segura por una grave rotura en el canal a su paso por Liétor, en el tramo previo a la central hidroeléctrica de Fontanar I.

La Confederación Hidrográfica del Tajo ha cerrado desde este lunes el trasvase Tajo-Segura por una rotura grave en el canal a su paso por el término municipal de Liétor, en la provincia de Albacete, en el tramo previo a la central hidroeléctrica de Fontanar I, lo que ha interrumpido el envío de agua hacia el sureste peninsular.

Según ha informado el organismo de cuenca en un comunicado, la avería se ha localizado en el tramo 2 del acueducto, en una zona especialmente sensible por la pendiente y el caudal que soporta el canal en ese punto.

Tras detectar la incidencia este lunes, la Confederación ha ordenado el cierre inmediato del trasvase y el vaciado completo del canal en el tramo afectado, con el fin de poder realizar una ‘inspección minuciosa’ de la infraestructura y evaluar con precisión el alcance de los daños.

Daños estructurales en la solera y los taludes del canal

Después de las primeras revisiones sobre el terreno, los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Tajo han constatado ‘graves daños’ por colapso en los paños de la solera y en los taludes del canal, además de importantes alteraciones en el terreno sobre el que se asienta la infraestructura.

Estos daños apuntan a un fallo estructural relevante, que requiere mantener el trasvase cerrado mientras se analizan las causas concretas y se diseñan las obras de reparación necesarias. Hasta que no se complete esa evaluación técnica, no es posible fijar plazos para la reapertura del acueducto.

El cierre del canal implica que el agua procedente de la cabecera del Tajo, regulada en los embalses de Entrepeñas y Buendía, ha dejado de circular temporalmente hacia la cuenca del Segura. Esta interrupción puede condicionar la planificación de recursos hídricos en el sureste peninsular, donde el trasvase Tajo-Segura abastece a regadíos, usos urbanos e industriales.

En su reunión de agosto, la Comisión de Explotación del Acueducto Tajo-Segura autorizó un trasvase de 27 hectómetros cúbicos correspondiente al mes de septiembre. El cierre decretado por la Confederación obliga ahora a revisar cómo se ejecuta ese volumen autorizado mientras duren las labores de diagnóstico y reparación.

Una infraestructura clave que conecta cuatro cuencas

El trasvase Tajo-Segura forma parte de una de las mayores infraestructuras hidráulicas de España. Se planteó por primera vez en el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de 1933 y se concretó posteriormente en el ‘Anteproyecto General del Aprovechamiento Conjunto de los recursos hidráulicos del Centro y Sureste de España. Complejo Tajo–Segura’ aprobado en 1967.

La explotación efectiva del acueducto comenzó en 1979, tras varias décadas de estudios y construcción. Desde entonces, esta obra ha permitido transferir caudales de la cuenca del Tajo hacia la del Segura con carácter regular, bajo distintos marcos normativos que han ido regulando sus volúmenes y condiciones de uso.

El canal principal del trasvase tiene una longitud de 292 kilómetros y conecta directamente las cuencas del Tajo y del Segura, atravesando también las del Guadiana y del Júcar. En esta última, utiliza el embalse de Alarcón como elemento de tránsito y regulación intermedia del agua trasvasada.

El sistema transporta las aguas de la cabecera del Tajo previamente reguladas en Entrepeñas y Buendía. Además, el marco normativo vigente permite autorizar trasvases puntuales hacia la cuenca del Guadiana, lo que refuerza el papel estratégico de esta infraestructura para el conjunto de la gestión hídrica en el centro y sureste peninsular.

La rotura detectada en Liétor afecta, por tanto, a un punto clave de ese recorrido, y mantiene en suspenso el uso ordinario del canal hasta que se complete la inspección técnica y se determinen las actuaciones necesarias para garantizar su seguridad estructural y su operatividad futura.