Un accidente en pleno descenso de la N-234, entre Torres Torres y Estivella, ha dejado este lunes alrededor de 40 ciclistas implicados en una caída múltiple durante una prueba junior, con dos heridos graves y una decena de deportistas evacuados a distintos hospitales.
El siniestro ha tenido lugar mientras se disputaba la prueba deportiva ‘II Clàssica Camp de Morvedre-Estivella Campeonato Comunitat Valenciana Junior Ruta’, celebrada en Estivella, con 130 corredores inscritos y un recorrido previsto de 91 kilómetros.
Según ha informado la Guardia Civil, la caída se ha originado sobre las 10:25 horas, cuando los participantes habían completado unos 21 kilómetros, en un tramo descendente de la carretera N-234. En ese punto se ha producido una colisión lateral entre dos ciclistas que encabezaban el pelotón, lo que ha desencadenado una montonera que ha arrastrado a cerca de cuarenta corredores.
Diez de los ciclistas han tenido que ser trasladados a diferentes centros hospitalarios. Ocho de ellos presentaban lesiones leves, mientras que dos sufrían heridas de carácter grave, entre ellas fracturas de distinta consideración, que han requerido una atención médica más compleja.
Actuación de la Guardia Civil y los servicios de emergencia
Durante la prueba, agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Valencia integraban una Unidad de Movilidad y Seguridad Vial (UMSV) formada por motoristas de la Agrupación de Tráfico. Su misión principal consistía en garantizar la seguridad de los corredores y del resto de usuarios de las vías afectadas por la competición en la comarca del Camp de Morvedre.
Nada más producirse la caída múltiple, los guardias civiles han activado de inmediato los protocolos de emergencia y han coordinado la primera respuesta en la zona del accidente. Los agentes han comunicado el incidente al Centro de Coordinación de Emergencias 112 de la Generalitat Valenciana y han solicitado recursos sanitarios adicionales para reforzar los medios médicos ya previstos por la organización de la carrera.
Ante la gravedad de algunas lesiones, los guardias civiles desplegados en el dispositivo han aplicado sus conocimientos en primeros auxilios y atención sanitaria urgente. Según las mismas fuentes, esta primera atención ha sido ‘fundamental’ hasta la llegada de los equipos médicos movilizados por el Centro de Emergencias.
Una vez incorporado el personal sanitario, los agentes han continuado colaborando en la asistencia a los heridos y en la organización de la zona de intervención. De forma paralela, la Unidad de Movilidad y Seguridad Vial ha establecido una cápsula de seguridad alrededor del lugar del siniestro para facilitar el trabajo de los servicios médicos, proteger a los ciclistas atendidos en la calzada y evitar nuevos accidentes que pudieran afectar tanto al personal de emergencias como a otros usuarios de la vía.
Cuando ha concluido la asistencia sanitaria y se ha completado la evacuación de los ciclistas que precisaban atención especializada, la organización ha podido reanudar la prueba con noventa participantes aún en carrera. La competición ha finalizado sin que se hayan registrado nuevas incidencias.






